Organización Periférica

Jefatura Superior de Policía del País Vasco - Historia
País Vasco

En la época romana, con ocasión de la anexión de la península ibérica al Imperio se estructuró una división territorial según las distintas poblaciones que lo habitaban, a fin de mantener una unidad de cultura y costumbres. Esta división territorial se mantuvo durante la Edad Media, así los distintos reinos, Galicia, León Castilla, Navarra… (con independencia de las distintas confrontaciones entre ellos) estaban en sintonía con la antigua estructura, y la que se mantiene casi en su totalidad, hasta la fecha presente.

Con ocasión del advenimiento de los Reyes Católicos, y la unificación de los diversos reinos en uno sola nación, fue preciso un control de los mismos, dando lugar a las "Hermandades", que garantizaban la seguridad pública y el mantenimiento del orden en todas y diferentes regiones, adaptadas según la región en la que se asentaban, siendo ello el origen primario de lo que llegaría a ser la actual Policía Española.

Pero como tal Policía estatal española, que a lo largo de su historia ha adoptado diversas denominaciones, debe situarse su creación en el año 1824, cuando el Rey Fernando VII, dictó la Real Cédula de S.M. y Señores del Consejo, en la que otorgaba ya una estructura funcional y establecía una serie de competencias que con el devenir del tiempo, y a través del Cuerpo General, Superior de Policía, Cuerpo de Policía Armada, Cuerpo de Vigilancia, de Protección y Seguridad etc.. bajo cuyas denominaciones fue conocido, se llega hasta el actual Cuerpo Nacional de Policía.

Las estructuras territoriales se mantuvieron casi en su integridad, respetando el antiguo derecho romano y los antiguos reinos, y salvo excepciones hoy son las heredadas.

La cabecera de las antiguas Provincias Vascongadas ( hoy Jefatura Superior de Policía del País Vasco), fue creada en la ciudad de Bilbao, mediante Decreto de 31 de octubre de 1958 de la Subdirección General de la Policía, fijándose el ámbito territorial que fue modificado sucesivamente, delimitado finalmente en la Orden de 25 de marzo de 1997 abarcando a las provincias de Alava, Guipúzcoa y Vizcaya, en donde mantuvo su capitalidad hasta el 15 de septiembre de 2005, en la que la Orden Interna 2830/2005 establecía que a partir de dicha fecha, la Jefatura Superior de Policía pasaría a tener su capitalidad en Álava, nombrando como Jefe Superior a D. Enrique Pamies Medina, actual Jefe Superior de Policía.

Sin entrar en consideraciones sobre la capitalidad, dicha resolución era la más lógica, pues todos los Organismos Autonómicos y Estatales compartían la misma situación geográfica, resultando un contrasentido el mantener una estructura de tal importancia, alejada de los organismos con los que tenía que cooperar.

La actual Jefatura Superior de Policía del País Vasco, se encuentra situada en la c/ Olaguibel nº 11 de Vitoria, ocupando una parte de un edificio imponente, de arquitectura neoclásica, cuya presencia majestuosa hace honor a los organismos que lo comparten, Subdelegación de Gobierno y Delegación Hacienda, piezas importantes en la estructura política y social actual de esta zonaz

La situación del edificio en una zona céntrica, a medio camino entre lo nuevo y lo viejo, pues está aledaño a la maravillosa Plaza de España y al Ayuntamiento, pero igualmente esta vecinal con la parte vieja de la ciudad, lo hace un "edificio emblemático" de esta igualmente emblemática ciudad. Su fachada, su distribución externa, sus columnas, sus soportales etc.., reflejan porte y belleza acorde con los organismos que acoge, pues no sin embargo, la realización de la calle Olaguibel, se debe al constructor José Antonio de Olaguibel, personaje carismático de esta ciudad y de enorme renombre nacional.

Fue construido en donde anteriormente se encontraba el Convento de San Francisco, fundado por el propio Francisco de Asís a su regreso de Compostela en el año 1214, y el cual fue derribado definitivamente en 1930 ( si bien desde 1843 ya no se encontraba destinada al culto) para en la década de los 1960 construir y crear la actual estructura urbanística.

Como curiosidad , el edificio tiene hasta un "fantasma", que la leyenda urbana lo llama amistosamente "Andresito"

El fantasma de Andresito

Son muchos los testimonios de sucesos extraños en la delegación de hacienda de Vitoria, e incluso en los edificios que la rodean. Psicofonías grabadas en la segunda planta del edificio, de madrugada, donde claramente se escuchan los sonidos típicos de la algarabía de un recreo de un colegio. Niños jugando y cantando canciones. Supuestas grabaciones de video donde se ve la figura de un niño ataviada con una especia de túnica. Vecinos que afirman escuchar risas de niños en la oscuridad la noche. Cosas que cambian de lugar, muebles que se mueven y que se encuentran tumbados sin que nadie haya accedido a esas salas. Manchas y figuras extrañas que aparecen en lámparas y en distintos lugares

Un edificio conflictivo en sí mismo. Incluso por problemas con los guardias de seguridad, que no querían hacerse cargo de este lugar, se optó por eliminar la vigilancia humana y dar paso a la tecnología. Un caso todavía sin resolver que probablemente, todavía dé muchísimo que hablar.

Las apariciones del fantasma de "Andresito" nos lleva al corazón de Gasteiz, a la delegación estatal de Hacienda situada en la calle Olaguíbel. Según numerosos testigos, en este edificio mora el espíritu de un niño conocido como Andresito.

En 1991, un periódico local dio cuenta de las primeras "apariciones en Hacienda", hecho que, tal y como recuerda Enrique, fue motivo de bromas entre los vecinos de la capital alavesa.

"En aquella época había un grupo de vigilantes jurados que inspeccionaba el edificio por las noches y sus rondas dieron lugar a muchos testimonios", asegura. Los hubo sencillos, en los que una puerta supuestamente cerrada aparecía abierta o una lámpara en teoría apagada quedaba finalmente encendida. Aquello se achacó a despistes y a la impresión que los techos altos, las amplias estancias en penumbra y el ambiente un tanto tétrico del lugar producen de noche, pero los sucesos continuaron.

Una noche de 1994, uno de los vigilantes que se encontraba en el puesto de control vio pasar a dos figuras bajando por las escaleras. Un hombre de edad avanzada y un niño, ambos cogidos de la mano. Después de darles el alto y explicarles que no podían permanecer en el edificio de madrugada, el vigilante optó por dirigirse a la vecina comisaría en busca de ayuda, ya que los intrusos no le respondían ni prestaban la menor atención. De vuelta, agentes y vigilante registraron el recinto sin encontrar rastro alguno del abuelo o del nieto. Según el testimonio del guarda, era materialmente imposible que hubiesen abandonado el lugar, cerrado a cal y canto, sin que nadie se hubiera dado cuenta. La leyenda urbana concluye asegurando que los responsables de la Hacienda estatal decidieron instalar videovigilancia para eludir este tipo de incidentes.

La imagen del niño volvió a materializarse en numerosas ocasiones tanto en corredores como en habitaciones o despachos. Lo extraño es que muchos funcionarios aseguraban haberlo visto pero nadie era capaz de aportar datos sobre sus rasgos físicos o indumentaria. Nada que permitiera identificarlo o ubicarlo en una época concreta. Para no alarmar a quienes se acercaban al edificio, los trabajadores renunciaron a hablar de "el fantasma" y bautizaron al supuesto espectro con el nombre de Andresito. Tal fue el éxito del apelativo que el inmueble pasó a denominarse, en la jerga del funcionariado, como "el edificio de Andresito".

La historia olvidada de este edificio explica que sus cimientos se alzan sobre el antiguo convento de San Francisco, fundado en 1200. Por una serie de circunstancias de orden urbanístico que nadie acierta a explicar, fue demolido en los años 30. Tras 20 años de abandono, el solar fue finalmente aprovechado en los 60 para edificar la actual delegación estatal de Hacienda y su construcción dio origen a esta serie de fenómenos extraños. El único resto del antiguo convento es un arco de piedra que aún se conserva dentro del patio de manzana que da a la parte trasera de la delegación. Varios vecinos de esta manzana aseguran haber oído por las ventanas que dan a este patio común a un niño reír y correr de madrugada. En los terrenos del antiguo convento reposaban los restos de ilustres gasteiztarras como Olaguíbel o Landazuri y, en la Edad Media, un cardenal que se encontraba de visita por Álava fue nombrado Papa la noche que pernoctó en este lugar".

La Jefatura es el centro neurálgico de la actividad policial, ora bien, las Brigadas Operativas y servicios policiales se encuentran asentados en otro edificio, el Centro Policial de Betoño, situado en los aledaños de una de las zonas más hermosas de Vitoria, los humedales de Salburua, que con sus lagunas y fauna lo hacen una zona paradisíaca de esta capital

El edificio es de relativa construcción, con sus paredes de ladrillo cara-vista, haciendo conjunto con el paisaje que le rodea, y con asunción de todas comodidades de la actualidad, capilla, servicios médicos, cafetería, habitaciones, etc.. que hacen una vida más llevadera a los numerosos funcionarios policiales que en el mismo desempeñan su actividad profesional, habiendo sido incluída de forma reciente la Oficina de Extranjeros, dada la capacidad del mencionado centro y su situación privilegiada.

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